Se trata de pasar un buen rato.
Antes de comenzar cualquier programa de ejercido, consulte a su médico. Se recomienda la realización de un examen físico completo. Trabaje en el nivel de ejercido recomendado, no llegue al agotamiento.
Elija el momento del día y el lugar más adecuado.
Encuentre una hora en la que no tenga prisas por hacer otra cosa.
Procure que no sea en ayunas o nada más comer (espere al menos 2 horas). Y tampoco justo antes de irse a dormir.
Beba agua antes, durante y después de practicar cualquier deporte. Sobre todo si hace calor y con más motivo si es un niño o una persona mayor.
Lleve una indumentaria y un calzado apropiados: que le faciliten los movimientos, que traspiren, que no le produzcan rozaduras, que amortigüen bien el impacto de sus pies contra el suelo.
Para evitar la deshidratación, no practique ejercicio en las horas de máximo calor en verano. Y, sobre todo, beba agua en pequeños sorbos antes, durante y después de cada sesión, más aún si es larga y las temperaturas son altas.
Caliente los músculos antes de empezar y estírelos una vez haya terminado. La mayoría de las lesiones están causadas por no calentar o estirar bien.
Si usted es una mujer embarazada sepa que también le conviene hacer una actividad física, pero tendrá que ser suave y regular. Si realizaba con anterioridad un deporte intenso y quiere continuarlo, es mejor que consulte con el médico.

